Los que con lágrimas sembraron

Posted by admin Category: Devocional

Los que sembraron con lágrimas,  con regocijo segarán.

Salmo 126:5

En nuestros comienzos con la música, mi esposo y yo conversábamos sobre por qué todo era tan difícil, por qué tanto esfuerzo, por qué tantas dificultades. ¿Será que algo andaba mal en nuestras vidas? ¿No se supone que todo debía ser más fácil si Dios estaba de nuestro lado? Definitivamente no. Comprendimos que todo lo que se quiera hacer de valor requiere esfuerzo y dedicación.

Dios desea nuestro crecimiento en el carácter más que solo nuestra complacencia aunque ama complacernos. El sacrificio y las pruebas nos hacen crecer, madurar y valorar mas lo que tenemos. Dios no promete facilidad”, “promete ir con nosotros” y ayudarnos en el reto que debemos enfrentar. A  Josué le dijo:

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente;  no temas ni desmayes,  porque Jehová,  tu Dios,  estará contigo donde quiera que vayas.”

(Josué 1:9)

Tal vez estés pasando momentos difíciles por causa de invertir todo lo que tienes creyendo en los sueños de Dios para tu vida. Te encuentras literalmente en “banca rota”… Sabes, yo también lo estuve y a veces lo vuelvo a estar…! Trasnochos, horas de estudio, trabajo, mucho sacrificio económico, sacrificio físico y emocional.

Tal vez tendrás que llorar un poco no solo para cumplir metas sino para desprenderte de algo más en tu vida, una relación que no te conviene, algún hábito oculto que te roba la santidad y destruye tu relación con Dios. Tendrás que llorar para ser una mejor persona, profesional, padre, madre, esposo, esposa, hijo, hija o hermano, pero valdrá la pena.

“Lágrimas” un ministerio que Charles H. Spurgeon definió como la “oración líquida”. Qué interesante manera de interpretarlo. Tu llanto siempre llegará a los oídos de Dios y nunca pasará desapercibido!

Me gusta como continua el Salmo 106 en el verso 6:

“Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla, volverán cantando de alegría, con manojos de trigo entre los brazos.”

(DHH)

Dios estaba en este Salmo dando esperanza a su pueblo Israel quienes al regresar de la cautividad de Babilonia, tendrían que reconstruir su propio país que se encontraba en ruinas con mucho dolor y sacrificio. ¡Un arduo trabajo y esfuerzo pero con una segura bendición por delante!

¡Anímate, esfuérzate, tome aliento tu corazón! Aunque ahora vas sembrando con lágrimas tu semilla, mañana cosecharas tu fruto con gran alegría!

Adriana Belandria.-